Get Adobe Flash player
"El verdadero blanco que el arquero debe apuntar es su corazón". MXIMA DEL KYUDO

Inmaculada Izquierdo Directora de Centro Zadis e Instituto Transpersonal Icent

Web de Instituto Transpersonal Icent, Cursos y Diplomaturas de formación para futuros Terapeutas Transpersonales
Diplomaturas, Cursos y Modalidades
Listado Videos
Ultimas Noticias
Artículos para el Conocimiento

Son muchas las ocasiones en las que nos preguntamos
¿Cuantas veces deberé pasar por lo mismo?
¿Cuando dejaré de vivir situaciones similares?

Los animales aprenden a la primera, los hombres, como bien dice el refrán, somos los únicos que caemos dos veces con la misma piedra, nos lamentamos, culpamos a los demás, negándonos a aceptar nuestro error con ello rechazamos una y otra vez nuestra responsabilidad, y la oportunidad de aprender.
Cuando no hemos aprendido de situaciones concretas de la vida, nuestra reacción es darles la espalda, incluso negarlas, llegamos a la crítica y al desprecio de éstas buscando excusas que nos alejan más de aquello en lo cual fallamos, hacemos justo lo contrario de lo que hay que hacer, corremos hacia nuevos caminos intentando huir y sin saber cómo ni por qué ante nuestra sorpresa nuevamente nos hallamos en escenarios compuestos de almas que nos rinden la oportunidad de volver a experimentar lo mismo.
Por mucho que lidiemos contra eso no hay nada a hacer, no alcanzaremos evitar encontrarnos de nuevo con realidades similares y personas que nuevamente nos despierten lo mismo; así será hasta que seamos capaces de aceptarlas e iniciar un trabajo que nos lleve a la transformación de criterios, que nos despiertan emociones y patrones de conducta que siguen atrayendo realidades similares
No hay que buscar más, ni debemos huir de caminos que creemos nos apartan de formas de vivir repetitivas que no dejan de darnos dagas una y otra vez ya que es nuestra propia alma quien nos está llevando de nuevo a estas vivencias, puesto que precisamos de este tipo de experiencias para nuestro crecimiento y evolución.
De lo único que hay que huir es de la creencia de que cualquier situación conflictiva o desgracia es un "castigo", una deuda que hay que "pagar" por haber dañado o perjudicado a otros; ya que no es así; la realidad es que todo lo que experimentamos se convierte para el alma en una nueva enseñanza
Hay que empezar a otorgar el valor que tienen estas situaciones kármicas ya que nos obligan a rescatar aspectos o capacidades que no habíamos apreciado en otras vidas.
Amorosamente nos aportan las circunstancias perfectas que nos brindan la coyuntura de saber entregar lo mejor de nosotros mismos.
No podemos negar que como seres humanos tenemos una naturaleza cómoda, con cierta tendencia a conformarnos, y a contemplar la vida sin grandes esfuerzos. Es por eso que reaccionamos cuando aparece ante nosotros un momento conflictivo; ante eso algo se activa. Instantes duros y vitales son los que nos "obligan" a utilizar todo el potencial que aguarda dentro a ser llamado.
Desprendemos entonces una fuerza desconocida que en muchos momentos nos sorprende, ya que desconocíamos su existencia. Es una manera que tiene el alma de expresarse "sino lo haces por ti mismo...yo te ayudaré" y es entonces cuando algo que consideramos "catastrófico" entra en escena tomando forma de experiencia que inevitablemente nos "obliga" a movernos y salir de un patrón kármico que nos marca nuestra manera de hacer en la vida.
Son muchos los papeles que interpretamos a lo largo de "nuestras vidas" aparecen "roles contradictorios y opuestos" así experimentamos a través de ser verdugo-víctima, rico-pobre, orgulloso-humilde, hombre-mujer, etc. a esto se le llama polaridad, es la necesidad que tiene el alma de experimentar a través de múltiples situaciones para alcanzar su propósito.
Es importante saber eso ya que así vemos la importancia que tiene el saber dejar de juzgar todo aquello que repercute en karma negativo, en el momento que sustituimos "el juzgar" y entramos en contacto con la energía de la comprensión y el agradecimiento, un movimiento interno empieza a provocar los cambios externos. Esta aceptación no es mas que la manifestación de nuestra sabiduría interna que nos advierte que toda experiencia no es mas que las distintas facetas que el alma necesita para su evolución.
La reencarnarnación es un hecho no demostrable científicamente ya que alcanzamos conocerla a través de espacios que no son visibles, tomando contacto con el mundo subterráneo nuestro subconsciente, lugar donde no podemos acceder desde un punto meramente racional.
La mayoría de las religiones del mundo han admitido algún tipo de reencarnación, incluido el cristianismo, podemos destacar que hasta el S. IV, el cristianismo reconocía la Reencarnación. A medida que la iglesia empezó a temer por su poder la negó, si las personas entendían que podían lograr la salvación por ellas mismas ¿ Qué papel le quedaba a la iglesia?. Así fue como en el año 325 a.C. el consejo de Nicea adopto la forma actual de la Biblia manifestando la redención única y exclusivamente a través de la fe y de la iglesia como intermediarios, nombrando a Cristo como único redentor, rechazando casi todos los pasajes evangélicos que hicieron referencia a la reencarnación; de éste modo fue como se anuló en occidente, no ocurrió así en oriente, allí siguió creciendo...
No hay manera posible de demostrar que la reencarnación existe, tampoco hay que darle demasiada importancia a este hecho cuando se trabaja en regresión. Ya que carece de valor terapéutico saber con certeza si la persona conecta con una vida pasada; es más, hay que tener mucho cuidado ya que una fascinación ante una vida pasada puede obstaculizar el propio trabajo interior. Es función obligada del terapeuta aclarar que la regresión sirve para rescatar y sanar heridas profundas y se complementa con la modificación de antiguos criterios y hábitos que entorpecen en la actualidad. No es importante analizar de que manera ésta sanación se consigue, no hay que olvidar que en todo momento nos hallamos ante una terapia transpersonal, o sea vamos más allá de la personalidad o ego, podemos ir a no es otra cosa que una transformación.
El ejemplo más utilizado es el del agua en su forma más baja el agua es hielo (cuerpo) , en estado más denso la acción del calor sobre el hielo aumenta la frecuencia vibratoria de sus átomos y provoca un cambio se transforma en agua (emociones) y si seguimos identificando el foco del calor sobre el agua sus moléculas seguirán aumentando su frecuencia vibratoria, el agua ya no es visible a nuestros ojos y sin embargo ¿ Quién podría decir que el agua ha desaparecido? NADIE se ha transformado, ha cambiado de forma o estado.
El agua de la lluvia pasa a formar parte del cauce de un río y este desemboca en el mar. El calor del sol evapora el agua y forma las nubes (de nuevo cambia de estado) y ésta a su vez se transforma en lluvia o nieve, ante eso comprobamos que la esencia del agua siempre permanece; únicamente varia su forma de manifestarse....través de sueños, vidas pasadas o vidas arquetípicas. El pasado no tiene importancia y el futuro será el resultado de lo único que cuenta el HOY; ese debe ser el verdadero punto de atención, el momento actual es aquello que hay que vivir desde la toma de conciencia, desde el agradecer la oportunidad que se nos da para tener experiencias.
Esa es la base de la Regresión llegar a ese entendimiento; las puertas que se abren a las supuestas vidas pasadas solo sirven para rescatar partes del alma que siguen despertando en nosotros, a pesar de que ya no nos pertenece el momento original en el cual se originó la causa del conflicto actual; una vez rescatamos esta parte, transformamos los criterios que allí se forjaron, liberando toda esta energía y complementándola totalmente regenerada en nuestro momento actual..
Eso es así ya que para el alma todo sucede en el mismo instante contempla una sola vida, los cuerpos únicamente son vehículos necesarios para que ésta pueda experimentar y seguir con su proceso de evolución, por ello decimos que somos aquello que fuimos.
Aquello que seremos dependerá de nuestro trabajo interno; a medida que vayamos creciendo proyectaremos un futuro diferente en este cuerpo actual u otro con mayor conocimiento y toma de conciencia alcanzando la sabiduría a través de las experiencias pasadas.
Hay dos grandes Arquetipos que nos marcan constantemente: el nacimiento y la muerte; a lo largo de la existencia en un cuerpo físico la persona experimenta muchas veces la muerte, el nacimiento y la transformación, cada ciclo es una nueva etapa que nos despierta a la otra.
Si alguien nace con unas vueltas de cordón, es fácil que se reactive el recuerdo inmediato de una antigua muerte por asfixia, decapitado, horca etc. Nuevamente en la memoria aparecen criterios irracionales que provienen de otras experiencias pero, para el alma sigue siendo lo mismo.
Somos energía, un conjunto de átomos que vibran en una frecuencia determinada, cada persona tiene su propio sonido es el que le acompaña eternamente, es importante reconocerlo ya que en momentos de pérdida de uno mismo ese sonido nos ayuda a encontrar de nuevo el centro, a recordarnos la frecuencia a la cual pertenecemos cuando nos perdemos en la vida. Esta vibración animada por un principio consciente e inteligente que nos mantiene en conexión; al retirarse el cuerpo se desintegra; o sea la muerte
Igual sucede con nuestra esencia, el bebe pasa a ser niño, el niño se hace adulto, el adulto pasa a anciano....y así es hasta que la esencia sale del viejo cuerpo para empezar de nuevo.
La persona puede acreditar por ella misma a través de la regresión todos estos cambios y así comprueba que siempre es ELLA en todas las formas que le aparezcan, que tiene su propio color, su propio olor, su propio sonido y ese es el sello que nos acompaña en nuestra vivencia lo que nos convierte en ÚNICOS.
Cada vida es una oportunidad para acercarnos a nuestra esencia reconociendo siempre las sombras que hay en nosotros, aquello que debemos vencer, las nubes que nos impiden ver la luz del alma.
Todo es reflejo de aquello que hay en nosotros, oportunidades para tomar conciencia de aquello que somos. Es a través de situaciones y personas como podemos percibirlo e iniciar un trabajo interno para trasformarlo; no olvidemos nunca que lo que más detestamos de nuestro prójimo está en nosotros, el mejor remedio es tomar nosotros mismos aquella medicina que le recetaríamos a otros, será ese jarabe el que nos acerque a nuestra propia AUTOSANACIÓN ya que éste es el trabajo. No consiste en sanar a los demás, es a través de la propia sanación como emanamos la luz a nuestro prójimo.
Somos valientes guerreros que bajamos a esta frecuencia para experimentar en todas las formas y colores, eso es sentir que hay un alma que late, nos guía y nos recuerda que somos seres espirituales, cada uno ponemos nuestro sonido y así, una hermosa melodía nos invita a bailar la danza de la vida.
"Aprende a ver en cada derrota que parte de ti mismo no has sido capaz de vencer y otro tú lo hace por ti". Da las gracias, agradece siempre.

Articulo escrito por Inmaculada Izquierdo

Talleres y Cursos de Terapia Regresiva

Curso de Terapia Regresiva y Vidas Pasadas

Articulo difundido por:  www.centrozadis.com

Este artículo puede ser compartido y distribuido libremente sin fines comerciales, con la condición de que no se modifique, siempre y cuando se mantengan las referencias de nombre y vínculo a la página de Internet.  http://www.centrozadis.com/regresion-vidas-pasadas.html